Borghi, en un tiempo no muy lejano, pero sí muy distino en Boca.
Hace tan solo unos pocos meses Claudio Borghi salía campeón en el Estadio de Huracán con Argentinos Juniors, consiguiendo el segundo título en la historia del club de la paternal. ¿Cómo se puede explicar entonces, que tras simplemente tres partidos como DT de Boca los rumores de su alejamiento del banco xeneize sean cada vez mas fuertes? Es simple: en nuestro país desde hace ya mucho tiempo no se confía en el proyecto a largo plazo, principalmente en los equipos grandes, los cuales urgidos por la necesidad de resultados con el fin de pelear el título, ven pasar técnicos, siendo en su mayoría éstos los únicos que "paguen los platos rotos".
Borghi, como cualquier DT, tiene sus errores y sus aciertos, pero resulta ilógico que pensar que cuatro partidos si es que renuncia el próximo domingo sea toda su etapa en Boca. Es un técnico joven, pero de todas formas con bastante experiencia, principalmente en Chile, con nuevas ideas las cuales le dieron buenos resultados tanto en Argentinos Jrs, como en el Colo Colo.
En Independiente debió irse a partir de los pocos puntos cosechados en otra breve campaña, pese a mantenerse invicto en el conjunto de Avellaneda. En el "bicho" el primer torneo que estuvo al frente de la institución salió último en la tabla de posiciones, pero la dirigencia le dio la confianza necesaria para que siga siendo el entrenador. Como resultado obtuvo al campeonato siguiente la gran alegría de conseguir el puesto de campeón. Esto es una clara muestra de que muchas veces el Dt necesita tiempo para trabajar y transmitir su idea futbolística a sus dirigidos. Sin embargo, esto lamentablemente no se da en nuestro fútbol, ya que las hinchadas muchas veces olvidan los nombres y las trayectorias de los técnicos y cuanto éstos dieron por sus clubes.
Veamos los equipos grandes. En Boca, pasaron en los últimos años entrenadores muy importantes, algunos mundialistas, tales como Basile y La Volpe, y otros importantes como Miguel Russo, y en menor medida Carlos Ischia. Si vemos las dos etapas del "Coco" encontramos dos realidades muy distintas: la primera donde fue multicampeon, y volvió al seleccionado nacional, y la segunda donde duró casi tan poco tiempo como ahora Borghi. La Volpe, quién venía de dirigir México en Alemania 2006, debió abandonar el club de la rivera tras caer frente a Estudiantes en la final de un torneo que Boca tenía prácticamente ganado, tras dirigir la mitad de éste certamen. Russo obtuvo la Copa Libertadores, y tras la frustración de la caída ante Milan en el Mundial de Clubes, también fue removido de su cargo. Ischia salió campeón, pero debio irse tras una mala campaña. Incluso Bianchi no sostuvo su rol de manager por los bajos resultados.
En River desde hace mucho que van pasando directores técnicos, uno tras otro sin conseguir resultados. Pellegrini, Astrada y Simeone se consagraron campeones y aún así no terminaron bien sus respectivos ciclos. El chileno, quién luego llegaría al Real Madrir, se fue siendo mala palabra de Nuñez. Astrada, principalmente en su primera etapa, debió renunciar siendo resistido por la hinchada millonaria. El "cholo" no pudo soportar lo que representó el fracaso del último puesto tras ser campeón un torneo atrás. Si además sumamos los nombres de Passarella, Gorosito, y Merlo entendemos porque hace tanto que River no tiene la importancia a nivel nacional ni internacional que lo caracteriza. En Independiente pasaron Troglio, Borghi, Gallego, ahora también parece estar frágil Garnero, entre otros. También es muy cuestionado el mánager César Menotti, ícono del fútbol nacional. San Lorenzo, tras la partida de Ramón Díaz no encontró una continuidad en sus proyectos, ni en Russo ni en Simeone, y debieron apelar a la vuelta del riojano. No tuvo la posibilidad de seguir al frente del equipo Sebastián Méndez tras su breve intinerato. Racing, con la piedra de pelear el descenso desde hace ya varios años, también vio pasar un DT tras otro. Desde Quiroz, hasta Micó, Simeone o Caruso Lombardi, incluso Mostaza Merlo, apreciado por los hinchas, debieron abandonar la institución por los malos resultados.
De todos estos casos, casi ningún DT dirigió más de dos años en su equipo, pese a haber obtenido títulos. Los casos mas resaltantes tal vez el de Simeone en River, el de Basile en Boca (en su segunda era).
La falta de continuidad conceptual en los equipos es lo que produce el bajo desempeño del fútbol argentino actual. Son muy pocos los que se mantienen en sus cargos con los años, resistiendo los altibajos que puedan tener sus equipos. Cabrero salió campeón con Lanús luego de mucho tiempo dirigiendo al conjunto del Sur, Borghi soportó un último puesto para luego ser campeón con Argentinos, Falcioni no había ganado nada en su primera etapa en Banfield, pero conocedor del club obtuvo el título al retornar. Estos son los ejemplos más claros del éxito tras la continuidad laboral de los entrenadores.
Muchos creen que el "Mundo Boca" es muy duro, y parece estar acabando con Borghi. Sin embargo, éstos conflictos exceden al club xeneize, ya que la incoherncia y la locura parecen extenderse en casi todos los equipos de Primera División, exceptuando tal vez clubes modelos tales como Vélez, Lanús o Colón.

1 comentario:
muy buen post estoy de acuerdo lamentablemente nuestro futbol se convirtio en esoo en pocos equipos que pueden establecer un proyecto hay te agregaria a arsenal en la lista esa que pusiste, yo creo que esto se da por la necesidad imperiosa que tiene los demas equipos de conseguir resultados los mas grandes porque hace mucho no pelean un torneo los demas porque en el torneo de abajo participan casi 7 u 8 equipo si no es que mas y saben que si perdes dos partidos estas complicado creo que es por eso que no se aguantan proyectos a largo plazo tambien hay que sumarle que esto viene mas de arriba yo al chulo rivoira le tengo un profundo y respetuoso odio para mi el ni con xavi podria armar algo pero esto va mas alla va a los dirigentes y a la plata y a los representantes
Publicar un comentario